Desde hace varios años, el estudio de la fisiología del ejercicio ha avanzado de manera notable en la comprensión del metabolismo muscular y su relación con distintos factores hormonales. Uno de los temas que ha cobrado gran relevancia es la influencia del ciclo menstrual y el uso de anticonceptivos orales sobre la síntesis y degradación de las proteínas musculares. Sin duda es fascinante explorar hasta qué punto estas fluctuaciones hormonales pueden impactar la capacidad de una mujer para ganar masa muscular y optimizar su rendimiento físico. Sin embargo, existe una considerable falta de consenso en la literatura, con estudios que reportan hallazgos contradictorios, lo que subraya la necesidad de investigaciones más precisas y metodológicamente sólidas.

Uno de los enfoques más interesantes en la evaluación del metabolismo proteico es el uso de isótopos estables, como el óxido de deuterio (D₂O) y la 3-metilhistidina marcada con deuterio (D₃-3MH). Estas herramientas han permitido una medición más precisa de la síntesis y degradación proteica en humanos, superando métodos indirectos que dependían de inferencias basadas en el equilibrio de nitrógeno o en la simple observación del rendimiento físico. Además, estos marcadores han sido clave para diferenciar los efectos de diversas intervenciones nutricionales y hormonales en la adaptación muscular, permitiendo una mejor comprensión de los procesos fisiológicos subyacentes.

Protocolo del Estudio Analizado

Un estudio reciente, publicado en Journal of Physiology (2025) por Colenso-Semple et al., examinó el impacto del uso de anticonceptivos orales sobre la síntesis y degradación de proteínas musculares utilizando isótopos estables. Se trató de un ensayo controlado cruzado en el que 12 mujeres saludables, de entre 18 y 30 años, fueron evaluadas en dos fases del ciclo del anticonceptivo: la fase activa (días 9-14 del ciclo) y la fase inactiva (días 23-28 del ciclo). Todas las participantes habían utilizado anticonceptivos de segunda generación por al menos seis meses antes del inicio del estudio.

El protocolo incluyó seis visitas:

  1. En la primera visita, se realizó una sesión de ejercicio de 3 series de 10 repeticiones de extensiones de rodilla unilaterales a @10RM, se tomó una muestra de sangre, una biopsia muscular y se administró D₂O.
  2. Durante la segunda visita, se administraró más dosis de D₂O.
  3. Durante la segunda y tercera visita, se administraron más dosis de D₂O y se realizaron sesiones de ejercicio adicionales.
  4. Las visita 4 se administró dosis más dosis de D₂O y en la visita 5 incluyeron la administración de D₂O y D₃-3MH para evaluar la proteólisis.
  5. En la última visita, se tomaron nuevas biopsias musculares y muestras de sangre para analizar los cambios en la síntesis de proteínas miofibrilares (SPMio) y la proteólisis.

Las mediciones incluyeron la cuantificación de la síntesis de proteínas mediante la técnica de dilución isotópica y la evaluación de la proteólisis miofibrilar a través de análisis de biopsias musculares.

​Figura 1. Esquema del protocolo de estudio.

Resultados y Hallazgos Clave
Los resultados indicaron que no hubo diferencias significativas en los niveles séricos de estradiol, progesterona o LH entre la fase activa e inactiva del anticonceptivo (p > 0.4).

Síntesis de proteínas miofibrilares: Se observó un aumento significativo en la pierna ejercitada (p < 0.001) en ambas fases del ciclo del ACO, sin diferencias entre la fase activa e inactiva (p = 0.48) (figura 3), lo que sugiere que la variabilidad hormonal del anticonceptivo no afecta la respuesta anabólica al ejercicio de fuerza.

Figura 2.- Resultados de las síntesis de proteínas musculares

Proteólisis miofibrilar: No hubo diferencias significativas en la tasa de degradación proteica entre las fases (p = 0.55), lo que indica que el uso de ACOs no altera la proteólisis muscular en respuesta al ejercicio.

Figura 3.- Resultados de proteólisis muscular


Interpretación de los Resultados
Estos hallazgos respaldan la hipótesis de que los ACOs de segunda generación no afectan la capacidad anabólica ni la degradación proteica en respuesta al entrenamiento de fuerza. Esto se alinea con estudios previos en mujeres con ciclos menstruales naturales, lo que refuerza la idea de que la modulación hormonal inducida por los ACOs no ejerce un efecto significativo sobre la adaptación muscular al ejercicio. Uno de los aspectos más interesantes de este estudio es que la suspensión del ACO durante la fase inactiva no restauró el perfil hormonal endógeno característico de un ciclo natural. Esto sugiere que los efectos hormonales del ACO son relativamente estables dentro del período de consumo, reforzando la idea de que su impacto en el metabolismo muscular es mínimo.

A pesar de la evidencia, aún persisten mitos en torno a los anticonceptivos y el rendimiento deportivo:

  • "Los ACOs inhiben la ganancia de masa muscular." La literatura muestra que en mujeres jóvenes y activas, los anticonceptivos orales no afectan significativamente la respuesta anabólica inducida por el entrenamiento de fuerza.
  • "La fase inactiva del ACO es más favorable para el entrenamiento de fuerza." No hay datos que respalden una mayor eficiencia en la adaptación muscular en ninguna fase del ciclo del ACO.
  • "El estrógeno contenido en los ACOs mejora la síntesis de proteínas." Si bien el estrógeno tiene efectos anabólicos en algunos modelos animales, su impacto en la hipertrofia en humanos no es clínicamente relevante dentro de los rangos hormonales inducidos por los ACOs.

Los elementos con mayor impacto en la adaptación muscular siguen siendo:

  • Carga de entrenamiento y progresión: La sobrecarga progresiva sigue siendo el principal determinante de la hipertrofia.
  • Ingesta energética y proteica: La restricción calórica prolongada puede tener un efecto mucho más perjudicial que el uso de ACOs.​
  • Calidad del sueño y recuperación: La fatiga acumulada y el estrés pueden afectar más la adaptación muscular que cualquier fluctuación hormonal.
  • Monitoreo individualizado: La respuesta al entrenamiento debe evaluarse de manera continua, priorizando ajustes en base al rendimiento y la recuperación.

Recomendaciones y Consideraciones Finales
Como practicante en el campo de la fisiología del ejercicio, creo que es fundamental que dejemos de sobreestimar el impacto de las fluctuaciones hormonales inducidas por los anticonceptivos orales en la hipertrofia y el rendimiento deportivo. La evidencia actual sugiere que, independientemente de la fase del ciclo del ACO, el estímulo mecánico del entrenamiento, la ingesta adecuada de proteína, el sueño y descanso adecuado; más una buena gestión del estrés son los principales determinantes de la adaptación muscular. Evitar modificaciones innecesarias en la periodización del entrenamiento basadas en la fase del ACO permite enfocarse en variables más relevantes.
Para entrenadores y profesionales de la salud, la recomendación es clara: no modificar la intensidad o frecuencia del entrenamiento en función de la fase del ACO. En su lugar, se debe priorizar la consistencia en la alimentación y el entrenamiento como pilares fundamentales para la optimización de la composición corporal y la salud metabólica.
En conclusión, el progreso en el entrenamiento de fuerza se fundamenta en el principio de sobrecarga progresiva, alimentación, descanso, sueño, recuperación y gestión del estrés adecuados. Las preocupaciones sobre los efectos de los ACOs en la adaptación muscular deben ser contextualizadas con base en la evidencia científica actual. En lugar de enfocarse en factores con impacto marginal, la clave está en construir hábitos sostenibles y evaluar el progreso a través del rendimiento y el bienestar general. La única forma de conocer la respuesta individual es a través de la práctica y el ajuste constante. Entrena, mide, ajusta y sigue avanzando.

Referencias

Colenso-Semple LM, McKendry J, Lim C, Atherton PJ, Wilkinson DJ, Smith K, Phillips SM. Oral contraceptive pill phase does not influence muscle protein synthesis or myofibrillar proteolysis at rest or in response to resistance exercise. J Appl Physiol (1985). 2025 Feb 27. doi: 10.1152/japplphysiol.00035.2025. Epub ahead of print. PMID: 40013418.

Dr. Juan Manuel Jerezano Mora

    Medicina de la Actividad Física y Deporte
    CNC | CPT - NASM
    Fundador de MuscleMind Academy e Hipertro.Fit