INTRODUCCIÓN

La adherencia es un desafío muy grande para cualquier intervención destinada a la pérdida de peso. Existen diversas alternativas como la alimentación restringida por el tiempo, reducción de la frecuencia de las comidas, la distribución de más calorías temprano en el día, y muchas otras. Cuando consideramos que la obesidad se asocia con mayor riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas, muerte prematura, y que de acuerdo con la OMS 1 de cada 8 personas la presenta y el 43% tiene sobrepeso, resulta urgente encontrar estrategias efectivas y que generen mayor adherencia al mediano y largo plazo.

En particular, los enfoques basados en el horario de las comidas como los mencionados anteriormente son prometedores, puesto que son sencillos y atractivos para su implementación. Sin embargo, una gran brecha en la literatura actual es la ausencia de estudios que se enfoquen en periodos de tiempo superiores a 12 semanas, para de esta forma saber si los beneficios podrían mantenerse en lapsos más prolongados. El objetivo de esta revisión sistemática fue evaluar la evidencia existente y determinar la relación a largo plazo (>12 semanas) entre las estrategias de horarios de comidas y los resultados antropométricos y metabólicos en adultos, independientemente de si padecen o no enfermedad metabólica.


EL ESTUDIO

Si eres lector habitual de este blog sabrás que si algo nos gusta son los metaanálisis y las referencias a la televisión mexicana como aquel bello episodio del Reto Burundis en donde casi perdimos a nuestro entrañable Adal Ramones. Aún recuerdo nuestro total asombro ante la expresión y reacción de Adal luego de que la explosi…perdona, continuemos con el tema de esta entrada.

Imagen que contiene interior, tabla, pájaroEl contenido generado por IA puede ser incorrecto.


¿Cuáles fueron los criterios de inclusión?

Los investigadores incluyeron ensayos aleatorizados controlados (RCTs) que fueran realizados en adultos de 18 años o más con o sin comorbilidades y evaluaron la asociación entre la distribución temporal de comidas isocalóricas a lo largo del día. Las intervenciones nutricionales incluidas fueron:

-            Alimentación restringida por el tiempo (ventanas de alimentación de 8-12 horas)

-            Menores frecuencias de alimentación (2-3 en comparación con 6 comidas al día)

-            Comer más temprano en el día 

Se evaluó el riesgo de sesgo como bajo, preocupante o alto en estos dominios: aleatorización, desviaciones de la intervención, datos faltantes, medición del resultado y selección de resultados informados. Se incluyeron un total de 2,485 adultos con sobrepeso y obesidad entre hombres y mujeres de 29 ensayos aleatorizados controlados.

Figura 1.


Posteriormente, los investigadores realizaron metaanálisis cuando dos o más estudios informaron datos para el mismo resultado con un modelo de efectos aleatorios sobre resultados continuos agrupados. Algo a remarcar es que el riesgo general de sesgo en los resultados del efecto del horario de las comidas para el resultado primario (masa corporal) se consideró alto para dos tercios de los RCTs incluidos (76%).


HALLAZGOS

Todas las estrategias de horario de comidas redujeron ligeramente el peso corporal, el IMC y la circunferencia de la cintura en más de 12 semanas (evidencia de baja certeza). La adherencia fue un 80% mayor en los estudios que la informaron.

Figura 2.

Los hallazgos también indican que la alimentación restringida por tiempo podría mejorar la HbA1c y la glucemia en ayunas (evidencia de certeza baja).

Figura 3.

Lo sé, si eres perspicaz estarás pensando que estos resultados son así porque cualquier intervención que genere una restricción energética será efectiva para la pérdida de peso, y es correcto; sin embargo, el potencial beneficio de las estrategias de horarios de comidas pueden ser una vía por la cual generar un balance energético negativo de forma sencilla y a la cual las personas pueden adherirse mejor.


CONCLUSIONES

Estudios previos indican que ajustar la frecuencia de comidas y la distribución de calorías a los ritmos circadianos mejora la pérdida de peso, eficiencia metabólica, regulación hormonal del apetito y reduce los refrigerios nocturnos. Sin embargo, quizás el punto de venta más fuerte de estas intervenciones es su simplicidad.

Por ejemplo: la indicación de reducir la ventana de alimentación al día a 8 horas sin modificar nada más es sumamente más fácil que comenzar a contabilizar calorías o aprender a utilizar el intercambio de equivalentes. Así que sin darse cuenta, es posible que las personas reduzcan su consumo energético diario mediante intervenciones como estas, y no es que sean superiores, sino que funcionan como un intermediario.

Quizás para algunas personas la rigidez del conteo de calorías o sustitución de equivalentes genere efectos a nivel psicológicos que impactan en adherencia, y es por ello por lo que intervenciones simples y claras pueden llevarnos muy lejos. El reto para el profesional, particularmente, es emplear estrategias como estas como herramientas, y no generar ideologías a defender a partir de estas.



REFERENCIA

Liu, H. Y., Eso, A. A., Cook, N., O'Neill, H. M., & Albarqouni, L. (2024). Meal Timing and Anthropometric and Metabolic Outcomes: A Systematic Review and Meta-Analysis. JAMA network open7(11), e2442163. https://doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2024.42163

LN Daniel Álvarez García

    Nutriólogo y entrenador especialista en culturismo natural
    NASM-CPT