INTRODUCCIÓN

Luego de mis casi 10 años dando consultas y clases, puedo decir con certeza que ante la duda de por qué no logramos perder peso, los presuntos culpables suelen ser: las hormonas, la genética y el metabolismo. Acerca de este último, existe la idea que nos dice que cuando una persona come muy poco, ya ha perdido mucho peso, o bien, se encuentra en niveles muy bajos de grasa corporal, su metabolismo está dañado. ¿Y qué implica el supuesto daño metabólico? Implica que es más difícil seguir perdiendo peso puesto que la mayor parte de la ingesta se almacena o también, que nuestro gasto energético es tan bajo que muy fácilmente consumiremos un excedente energético. ¿Qué tan cierto es esto?

EL ESTUDIO

Lo primero es definir qué es el metabolismo, ya que muchas personas usan el término sin siquiera comprender a qué nos referimos. Son simplemente los cambios o procesos químicos que se presentan en una célula u organismo. Estos cambios producen la energía y los materiales que las células y los organismos necesitan para crecer, reproducirse y mantenerse sanos. Muy simple, ¿no?

En este artículo se revisa la literatura que informa sobre la pérdida y recuperación de peso de individuos que inicialmente estaban dentro de un rango de peso saludable, como el experimento de inanición de Minnesota, realizado para investigar los efectos de la restricción energética de los soldados durante la Segunda Guerra Mundial, además de la investigación sobre individuos crónicamente desnutridos, como pacientes con anorexia nerviosa, antes y después de la recuperación. 

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Es decir, estamos observando algunos de los casos más extremos de pérdida documentados y cómo el metabolismo puede verse impactado.

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Para poner a prueba la hipótesis del daño metabólico, los autores utilizaron tres ecuaciones que habían sido empleadas en la literatura para determinar el gasto energético en reposo (RMR). La cuantificación del metabolismo basal o en reposo antes y después de la restricción energética prolongada mostró que la composición corporal es el factor más importante para determinar RMR absoluto en el balance energético neutro. Dicho de otra manera, la cantidad y proporción de masa grasa y masa libre de grasa serán los factores más importantes para determinar la magnitud de la adaptación metabólica, así como la disminución en el RMR tras una intervención de pérdida de peso.

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¿Qué podemos ver en la gráfica anterior?
Si bien el RMR disminuye cuando perdemos peso, podemos ver que se recupera posteriormente y se adapta en las tres ecuaciones empleadas por los autores.

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¿Y qué sucede en atletas?
Como pues ver en estas gráficas, la tasa metabólica tiende nuevamente a recuperarse conforme incrementamos el consumo energético y recuperamos masa corporal.

CONCLUSIÓN

El principal determinante del RMR es la composición corporal del individuo. A medida que perdemos peso es completamente normal que nuestro gasto energético disminuya, pero una vez que nos sobrealimentamos (piensa en un culturista luego de su temporada competitiva) el RMR se incrementa a la par de los depósitos de grasa corporal y la cantidad de masa libre de grasa. El metabolismo humano es adaptable y no rígido o inflexible como la idea del daño metabólico puede hacernos creer.

En términos simples, el daño metabólico es solo un mito más parte de la mal llamada sabiduría popular.



REFERENCIA

Zinchenko, A., & Henselmans, M. (2016). Metabolic Damage: do Negative Metabolic Adaptations During Underfeeding Persist After Refeeding in Non-Obese Populations?. Medical Research Archives, 4(8). Retrieved from https://esmed.org/MRA/mra/article/view/908

LN Daniel Álvarez García

    Nutriólogo y entrenador especialista en culturismo natural
    NASM-CPT