INTRODUCCIÓN

¿Fatiga adrenal? ¿Y si te dijera que es un diagnóstico sin evidencia y que, francamente, no existe? En redes sociales se suelen emplear términos que son aparentemente científicos, así como diagnósticos de condiciones que a alguien en algún momento se le ocurrieron y terminamos adoptándolo por razones que no termino de comprender. Este es precisamente el caso de la “fatiga adrenal (AF)”. Esta condición describe una supuesta afección causada por la exposición crónica al estrés que podría conducir a un uso excesivo de las glándulas suprarrenales, lo que eventualmente resultaría en insuficiencia y demás síntomas relacionados.


EL ESTUDIO

Sin embargo, a pesar de ser un término ampliamente utilizado por médicos y profesionales de la salud, es muy interesante saber que la evidencia de su existencia no parece corresponder con su popularidad. Es tanto así que ninguna asociación de endocrinología la ha reconocido. Por tanto, el propósito de esta revisión sistemática fue evaluar si existe un fundamento que justifique la AF.

Figura 1


Por otro lado, existen sociedades médicas no reconocidas que hablan de criterios diagnósticos como los niveles basales de cortisol sérico, y quienes presentan resultados deficientes son tratados con corticoesteroides debido a que, supuestamente, mejoran la sintomatología de forma inmediata.

¿Es entonces la AF un trastorno real? ¿Sentirnos cansados constantemente se relaciona con una disminución de la función de las glándulas suprarrenales?  Dicho todo esto los investigadores buscaron determinar la correlación entre el estado suprarrenal y los estados de fatiga, incluyendo el recientemente descrito "burnout" o "síndrome de burnout", y otras enfermedades relacionadas con la fatiga. 


Criterios de inclusión

Para ser incluidos en esta revisión los artículos seleccionados debían: 1) ser escritos en inglés, 2) tener como resultado principal el perfil de cortisol o estado de energía, 3) realizar pruebas específicas para evaluar el eje suprarrenal, 4) ausencia de tratamiento con corticoesteroides y 5) ausencia de enfermedades como depresión, alcoholismo y obesidad. En total se incluyeron 58 estudios que cumplieron con estos requisitos.

Figura 1


¿Cómo se evaluó la fatiga?

Puesto que se trata de una métrica subjetiva es importante tener un criterio estandarizado para ser capaces de analizar los resultados. La respuesta del cortisol al despertar (CAR) fue el método más empleado en casi 50% de los estudios incluidos. En esta prueba se recoge el cortisol salival inmediatamente al despertar y 30 min después, y se analiza la diferencia entre las dos mediciones. Sin embargo, este no fue el único método empleado; otro método usado para evaluar los estados de agotamiento/agotamiento/fatiga es el ritmo de cortisol salival (SCR), que evalúa el cambio en los niveles de cortisol entre la mañana, la tarde y la noche. Finalmente, el nivel de cortisol directo al despertar (DAC), obtenido en el momento exacto del despertar, se utilizó en 29 de los 58 estudios.


HALLAZGOS

De forma muy interesante los hallazgos sugieren que la "fatiga suprarrenal" ya ha sido estigmatizada y carece de respaldo científico adecuado. De igual manera, no existen métodos probados para el tamizaje de la AF ya que las tres pruebas principales (CAR, DAC y SCR) utilizadas para identificar las causas subyacentes del estado de fatiga/agotamiento fallaron al no poder demostrar diferencias significativas o causalidad adecuada. 


CONCLUSIONES

La supuesta fatiga adrenal carece de evidencia. No parece existir dicha condición y mucho menos uno o varios criterios diagnósticos confiables. Específicamente, las pruebas de cortisol no deberían emplearse en la clínica para esta ficticia afección, comentan los investigadores.

El sentirnos cansados o con menos energía no es un sinónimo de padecer una condición que ni siquiera ha sido reconocida. Mucho menos deberíamos implementar estrategias farmacológicas, nutricionales o suplementales para tratarla, ya que muchas veces solamente son efectos placebo y en algunos casos, los efectos secundarios superan cualquier potencial beneficio. La fatiga adrenal termina siendo un mito más.



REFERENCIA

Cadegiani, F. A., & Kater, C. E. (2016). Adrenal fatigue does not exist: a systematic review. BMC endocrine disorders16(1), 48. https://doi.org/10.1186/s12902-016-0128-4

LN Daniel Álvarez García

    Nutriólogo y entrenador especialista en culturismo natural
    NASM-CPT