INTRODUCCIÓN
El viejo y confiable entrenamiento funcional: ya sabes, sentadillas en una pelota Bosu, intervalos con cuerdas de batalla o battle ropes, levantamientos con pesas rusas, y cómo no amar este tipo de entrenamiento si nos permite ser más funcionales en el día a día… ¿cierto? Digo, es de esperarse, si entrenar con máquinas entrenaría el músculo y no el movimiento, como dicen muchas personas en el medio del acondicionamiento físico; para las personas que buscan ser más eficientes en su día a día sería la opción lógica, y es que el nombre lo dice: ¡funcional!
¿Qué rayos es el entrenamiento funcional?
No está claro cuándo se utilizó por primera vez el término "entrenamiento funcional" en los deportes y el ejercicio. Históricamente, parecen haber existido múltiples influencias de las prácticas militares y la medicina antigua, donde algunos ejercicios y métodos de entrenamiento tenían como objetivo preparar al individuo para algunas funciones deseadas.
Sin embargo, a finales del siglo XX surgió un boom de los programas "funcionales" y estas prácticas continúan expandiéndose hasta nuestros días. Algunos ejemplos que han permeado la narrativa actual relacionada con la actividad física se pueden ver en varias expresiones de uso común, como la capacidad aeróbica funcional, la capacidad y el rendimiento funcionales, el sedentarismo funcional, la inestabilidad económica funcional, la estupidez funcional, etc. (quizás me inventé algunos de esos, lo siento).
Se ha sugerido que el entrenamiento funcional "imita tareas o actividades que ocurren en la vida diaria de una persona para hacer que las adaptaciones del entrenamiento sean más transferibles".
EL ESTUDIO (Y UN METAANÁLISIS, NI MÁS NI MENOS)
Los autores observan que se ha propuesto que las intervenciones de entrenamiento deberían implementar ejercicios de fuerza y equilibrio asociados con los movimientos necesarios en la vida cotidiana, siguiendo un principio de " entrenar el movimiento, no el músculo ". Por ello, el objetivo de esta revisión sistemática y metaanálisis fue explorar el impacto del entrenamiento de fuerza basado en máquinas sobre la fuerza y la capacidad funcional en adultos mayores.
Es de notar que este es el primer metaanálisis que examina los efectos del entrenamiento de fuerza basado en máquinas y su resultado en adultos mayores.
HALLAZGOS

Los análisis revelaron un cambio significativo en la media estandarizada a favor del entrenamiento de fuerza basado en máquinas para los resultados funcionales (0,72; IC del 95 %: 0,39 a 1,07) y los resultados de fuerza (0,71; IC del 95 %: 0,34 a 1,08) en comparación con las condiciones de control (funcional = 0,09; IC del 95 %: -0,1 a 0,28; fuerza = 0,1; IC del 95 %: -0,05 a 0,24). Se observó una heterogeneidad sustancial en la manipulación de las variables del entrenamiento de fuerza (carga, esfuerzo, volumen, etc.) y en la magnitud de los efectos entre los estudios.
De manera muy simple, el entrenamiento basado en máquinas es efectivo no solo para incrementar la fuerza, también la capacidad funcional en adultos mayores. Debido a estos resultados, podríamos también asumir que entrenar con máquinas podría mejorar la calidad de vida y ayudar a preservar la independencia.
CONCLUSIONES
- Estos datos respaldan que se pueden lograr resultados significativos en el rendimiento funcional y de fuerza utilizando un entrenamiento de fuerza basado en máquinas sin complicaciones innecesarias caracterizadas como entrenamiento funcional.
- El grado de funcionalidad de un entrenamiento se debería basar en las necesidades individuales, objetivos, y necesidades, enfatizando la especificidad y mejora del rendimiento en lugar de clasificarlo como funcional o no funcional.
- Es redundante e innecesario pensar en entrenamiento funcional o no funcional.
REFERENCIA
Fisher, J. P., & Steele, J. (2024, November 8). Can uncomplicated machine-based resistance training improve functional capacity in older adults: a systematic review and meta-analysis.
LN Daniel Álvarez García
Nutriólogo y entrenador especialista en culturismo natural
NASM-CPT