En los últimos años se ha vuelto común escuchar en gimnasios y redes sociales una frase que se repite casi como dogma: “Mientras más estable sea el ejercicio, más hipertrofia”. Es fácil que esta idea prenda, porque apela a algo que todos buscamos: control. Suena lógico pensar que si eliminas variables y minimizas demandas secundarias, puedes concentrar mejor el esfuerzo y producir más adaptación en el músculo objetivo. Pero, ¿es realmente así? ¿La ciencia respalda de manera tan contundente ese mantra?
Detente un momento a pensarlo desde tu propia experiencia. ¿Alguna vez has sentido que un ejer
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