INTRODUCCIÓN
En el mundo del fitness y la nutrición es común aún pensar que cuando buscamos maximizar la respuesta anabólica al entrenamiento de fuerza, nuestras mejores aliadas son las proteínas de origen animal, como la carne y los lácteos, por ejemplo. Sin embargo, eso nos deja preguntándonos si aquellos individuos que optan por fuentes de proteínas de origen vegetal, ya sea por preferencia personal, creencias e ideología, o quizás por accesibilidad a estas, se estarían perdiendo de muchos de los beneficios que nosotros omnívoros obtenemos. Vaya, aún recuerdo a muchos nutriólogos que se ne
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