Recientemente, en nuestra última edición de MuscleMind Academy analicé un estudio que evalúa la seguridad del entrenamiento de fuerza de alta intensidad durante el embarazo, publicado en el British Journal of Sports Medicine (BJSM) en 2024, con un factor de impacto de 11.4. El estudio en cuestión, dirigido por investigadores de la University of Alberta, Canada, es relevante dada la incertidumbre existente en torno a la seguridad y los efectos fisiológicos del levantamiento de pesas en mujeres gestantes.

Mi Justificación
Las guías actuales sobre ejercicio en el embarazo han sido conservadoras respecto al entrenamiento de fuerza, principalmente debido a la falta de evidencia sobre sus efectos en la madre y el feto. Este estudio busca comprender las respuestas fisiológicas agudas y sus implicaciones en el bienestar materno y neonatal, proporcionando evidencia empírica que pueda mejorar las recomendaciones clínicas y deportivas.

Metodología del Estudio

Participantes
El estudio incluyó 10 mujeres embarazadas entrenadas (>2 años de experiencia en fuerza) y un grupo control de mujeres no embarazadas, con características similares en edad, entrenamiento y nivel de condición física.

Diseño Experimental
El estudio se estructuró en dos visitas principales:

1. Visita 1 – Determinación del 10RM
- Evaluación de tres ejercicios: Sentadilla, press de banca y peso muerto.
- Pre-requisitos: Evitar cafeína, alcohol, analgésicos y ejercicio vigoroso en las 12 horas previas.
- Protocolo de calentamiento: 5 minutos de caminata a 3 mph + estiramientos dinámicos.
- Prueba de 10RM (~80% de 1RM según Nuzzo et al.):
- Inicio con carga baja, incrementando progresivamente hasta alcanzar RPE 9-10.
- Descansos: 3 minutos entre intentos, 10 minutos entre ejercicios.
- Medidas de seguridad: Supervisión, barras de soporte y modificaciones en el press de banca.
- Objetivo: Registrar la carga máxima para la siguiente fase.

2. Visita 2 – Evaluación Cardiovascular
- Frecuencia cardíaca materna: Se midió en reposo, durante el ejercicio y en recuperación.
- Presión arterial materna: Monitoreo antes y después del ejercicio.
- Respuesta fetal: Evaluación de la frecuencia cardíaca fetal y flujo sanguíneo umbilical.
- Comparación con mujeres no embarazadas: Se analizaron diferencias en la respuesta cardiovascular y fisiológica al ejercicio de alta intensidad.

Esquema del Protocolo:

Protocolo del Estudio


Resultados


1. Respuesta cardiovascular materna
- Las mujeres embarazadas mantuvieron intensidades altas de entrenamiento sin efectos adversos aparentes hasta el tercer trimestre.
- Frecuencia cardíaca materna durante el ejercicio:
- Sentadilla: 137 bpm
- Press de banca: 111 bpm
- Peso muerto: 131 bpm
- Presión arterial materna post-ejercicio:
- Grupo gestante: ↑ 4 mmHg
- Grupo no gestante:↓ 2 mmHg
- Se mantuvo dentro de rangos normales.

2. Respuesta cardiovascular fetal
- No hubo alteraciones significativas en la frecuencia cardíaca fetal durante el ejercicio.
- El flujo sanguíneo fetal se mantuvo dentro de rangos normales, indicando que el suministro de oxígeno no se vio comprometido, incluso en ejercicios en **posición supina o con maniobra de Valsalva.


3. Resultados maternos y del parto
- No hubo complicaciones maternas asociadas al ejercicio:
- Sin casos de preeclampsia, hipertensión gestacional o diabetes gestacional.
- Todos los bebés nacieron a término (39.5±1.3 semanas), con peso normal (3433±375 g).
- Ningún recién nacido requirió ingreso a UCIN (Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales).

Observaciones Relevantes
1. Primera evidencia empírica que sugiere que el entrenamiento de fuerza de alta intensidad es bien tolerado en el embarazo.
2. No hubo signos de sufrimiento fetal (sin bradicardia ni alteraciones en flujo sanguíneo umbilical).
3. Las mujeres embarazadas entrenadas lograron mantener altas intensidades hasta el tercer trimestre sin complicaciones.
4. Los resultados neonatales fueron normales (sin evidencia de efectos adversos en la salud del bebé).
5. El ejercicio no impactó negativamente la presión arterial ni la glucosa materna, lo que sugiere adaptaciones fisiológicas positivas.
6. No hubo diferencias significativas en la respuesta cardiovascular entre mujeres embarazadas y no embarazadas, incluso al levantar cargas similares.

Implicaciones para el Entrenador
- Algunas guías actuales desaconsejan el entrenamiento de alta intensidad en el embarazo, pero los hallazgos sugieren que podría ser seguro en mujeres con experiencia en fuerza.
- Este estudio respalda la continuidad del entrenamiento de fuerza en mujeres con experiencia previa, aunque no se puede extrapolar a principiantes.
- El entrenamiento de fuerza podría tener beneficios en la recuperación postparto, aunque esto no fue evaluado en este estudio.

Próximos Pasos y Limitaciones
1. Mayor tamaño muestral: La muestra de n=10 embarazadas limita la generalización de los resultados.
2. Efectos a largo plazo: Se necesita investigar si el levantamiento de cargas altas influye en el postparto y desarrollo infantil.
3. Carga aún mayor: Explorar la seguridad en intensidades superiores a 85% 1RM.
4. Incluir mujeres sin experiencia en fuerza: Evaluar si es seguro para quienes inician entrenamiento de fuerza en el embarazo.

Recomendaciones Basadas en Evidencia (con Limitaciones)
✅ Para mujeres con experiencia en fuerza, intensidades de hasta ~80% 1RM parecen ser seguras, sin comprometer la circulación fetal ni aumentar el riesgo de complicaciones maternas.
✅ El entrenamiento de fuerza podría ser beneficioso para la salud materna y recuperación postparto, sin evidencia de efectos adversos en el parto.
❌ No se pueden extrapolar estos resultados a mujeres sin experiencia en fuerza o con embarazos de alto riesgo.
❌ No se evaluó el impacto del entrenamiento en el postparto o desarrollo infantil, lo que sería relevante en futuras investigaciones.

Conclusión
Este estudio representa un avance en la comprensión de la seguridad del entrenamiento de fuerza de alta intensidad en el embarazo, demostrando que, en mujeres con experiencia en levantamiento de pesas, no hay evidencia de efectos adversos ni en la madre ni en el feto. Los hallazgos cuestionan las restricciones tradicionales y abren la puerta a nuevas investigaciones sobre la viabilidad del entrenamiento de fuerza en el embarazo. Sin embargo, la aplicación de estos resultados debe ser cautelosa, limitada a mujeres con experiencia previa y con supervisión adecuada.

Otras Ediciones Relacionadas en MuscleMins Academy
- Volumen 1, Edición 1: Embarazo, postparto y ejercicio físico (parte 1).
- Volumen 1, Edición 2: Embarazo, postparto y ejercicio físico (parte 2).

Dr. Juan Manuel Jerezano Mora

    Medicina de la Actividad Física y Deporte
    CNC | CPT - NASM
    Fundador de MuscleMind Academy e Hipertro.Fit