INTRODUCCIÓN
¿Vives cerca de un OXXO? ¿Y quién no (LOL)? Revisa qué alimentos y bebidas tienes disponibles en una tienda cercana, y quizás veas que todos tienen alguna etiqueta de exceso de algo, ya sea sodio, azúcares, o algo así. Sin embargo, ¿qué tan útiles son los etiquetados en los alimentos? ¿Realmente ayudan a las personas a tomar mejores decisiones y consumir menos energía y con ello promoviendo la regulación de la masa corporal?
El sobrepeso y la obesidad son problemas para la salud pública a nivel global, y una estrategia gubernamental en muchos países es agregar advertencias a los alimentos que son más altos en calorías para, esperanzadamente, buscar que la población tome mejores decisiones en el día a día reduciendo así su consumo total y, aún más esperanzadamente, promover la pérdida o al menos el mantenimiento de peso.
EL ESTUDIO
Se trata de un metaanálisis de ensayos clínicos aleatorizados (RCT), ni más ni menos, que busca actualizar y ampliar la revisión anterior Cochrane de 2018 para proporcionar una reevaluación de la evidencia sobre los efectos del etiquetado de calorías en la selección y el consumo de alimentos o bebidas alcohólicas.

¿Cuáles fueron los objetivos de los investigadores?
En particular, establecieron dos objetivos en concreto:
- Estimar qué tanto impacta en el consumo de energía el etiquetado en los alimentos en la selección de estos
- Evaluar modificadores como el tipo de etiqueta, el entorno, nivel socioeconómico y otros en la selección de alimentos
¿Cuáles fueron sus criterios de inclusión?
En total se incluyeron 16 RCT con 9,580 participantes adultos que compararan el etiquetado de calorías con ningún etiquetado de calorías, aplicados a alimentos (incluidas las bebidas no alcohólicas) o bebidas alcohólicas. Los estudios incluidos debían medir objetivamente la selección de alimentos ya sea que los compraran o no, y esto podía ser en un entorno del mundo real o en un laboratorio.
HALLAZGOS
En primer lugar, el etiquetado de calorías de los alimentos condujo a una pequeña reducción en la energía seleccionada (~11 kcal menos en promedio), y en segundo lugar, el consumo fue menor cuando se combinan los alimentos con las bebidas etiquetadas (~35 kcal menos). Los autores señalan que para una comida promedio de 600 kcal, los adultos expuestos al etiquetado de calorías seleccionarían 11 kcal menos (reducción de 1.8%) y consumirían 35 kcal menos (reducción de 5.9%).
CONCLUSIONES
Bueno, no parece ser que el etiquetado logre una reducción sustancial en el consumo de energía, o al menos no al corto plazo, pero quizás si esto fuera acumulativo podríamos tener un resultado con mayor impacto en la masa corporal y la salud de las personas.
Por ejemplo, si tuviéramos 4 ingestas de 600 kcal al día, y en cada una consumiéramos 35 kcal menos, al día estaríamos reduciendo 140 kcal, lo cual podría acumularse en las semanas y los meses. Si bien los etiquetados distan mucho de ser perfectos y muchas veces siquiera comprensibles para muchas personas, son una herramienta interesante que ha mostrado poder tener un impacto, aunque pequeño, sobre la selección y consumo de alimentos.
REFERENCIA
Clarke N, Pechey E, Shemilt I, Pilling M, Roberts NW, Marteau TM, Jebb SA, Hollands GJ. Calorie (energy) labelling for changing selection and consumption of food or alcohol. Cochrane Database of Systematic Reviews 2025, Issue 1. Art. No.: CD014845. DOI: 10.1002/14651858.CD014845.pub2.
LN Daniel Álvarez García
Nutriólogo y entrenador especialista en culturismo natural
NASM-CPT