INTRODUCCIÓN
Se estima que el usuario promedio consume alrededor de 300 pies (~91 metros) de contenido en redes sociales al día haciendo scroll (Robertson, 2024); entre posts, videos, y esos conocidos que comparten todo lo que se les cruza en el camino. ¿Te imaginas la cantidad de ideas que absorbemos sin darnos cuenta siquiera?
Sinceramente, me es preocupante cómo el contenido que consumo día a día puede moldear mi percepción de la realidad y del estatus del mundo aún sin yo ser consiente de ello; puedo pensar que lo que es normal, lo es, debido a lo que veo en redes sociales. Para mi puede ser normal cierto estilo de vida y lujos, mientras que para millones de personas el acceso al agua potable es negado en su vida diaria; para mi puede ser normal un culturista natural con los glúteos rayados mientras que millones de personas lidian con la obesidad o la pobreza extrema, ¿te imaginas?
Detente un momento y presta atención a tu feed en Instagram o los videos que consumes en TikTok, ¿sobre qué tema versan? ¿estás aprendiendo algo? ¿es narcisismo disfrazado de humor y comedia? ¿cómo es el mundo para las personas que crean este contenido? ¿tu realidad es parecida a la suya? Un tema sin duda fascinante que probablemente te preguntes qué hace en un blog en Hipertro.Fit, pero oye, no me juzgues, creo que este paper tiene mucho para enseñarnos y aportar a nuestra salud mental.
EL ESTUDIO
Este trabajo busca explicar cómo la tecnología moderna interactúa con la psicología humana para crear una versión de las normas sociales que parece un espejo de la risa (ya sabes, el de las ferias al lado del stand de salchichas fritas cubiertas con mayonesa y cátsup). Sostiene que las normas generadas en las redes sociales suelen ser más extremas que las normas offline, lo que puede crear percepciones falsas de las mismas normas, conocidas como ignorancia pluralista.
Ignorancia pluralista: cuando creemos que nuestras opiniones privadas son diferentes de las de la mayoría.
Algunos datos importantes
“Las investigaciones sobre las redes sociales han descubierto que, aunque solo el 3 % de las cuentas activas son tóxicas, producen el 33 % de todo el contenido. Además, el 74 % de todos los conflictos en línea se inician en solo el 1 % de las comunidades, y el 0,1 % de los usuarios compartieron el 80 % de las noticias falsas”.
Esta minoría extrema no solo genera descontento, difunde desinformación y genera indignación en línea, sino que también sesga las metapercepciones de la mayoría de los usuarios que “merodean” pasivamente en línea. Esto puede conducir a una falsa polarización y a una ignorancia pluralista, que están vinculadas a una serie de problemas, incluido el consumo de drogas y alcohol”. ¡Wow! ¿ya ves como esto puede escalar rápidamente?
De hecho, el 97 % de las publicaciones políticas de Twitter/X (Elon, mi loquito de cabecera) provienen de solo el 10 % de los usuarios más activos en las redes sociales, lo que significa que aproximadamente el 90 % de las opiniones políticas de la población están representadas por menos del 3 % de los tuits en línea.
Un pequeño ejercicio
Ahora piensa en esto: ¿te has sentido indignado, enojado, molesto, o simplemente incómodo con algo que viste en R.R.S.S.? ¿Qué hiciste al respecto? ¿Has notado como algunos influencers son populares debido a que son “controvertidos”, por no decir usan tus emociones para generar interacción?

¿Qué tipo de contenido se vuelve viral?
A pesar de que la mayoría de los usuarios podríamos decir que el contenido positivo debería hacerse viral en lugar de aquello que promueve la polarización y discursos más extremos o de odio, la realidad es que nosotros mismos somos quienes hacemos viral ese tipo de mensaje. Nuestras emociones pueden generar una necesidad de expresar nuestras opiniones aún a pesar de no ser muy ponderadas, o por lo menos informadas. Figura 4.
Teniendo en cuenta que el discurso en línea está dominado por las personas más extremistas, no es sorprendente que la negatividad, la hostilidad intergrupal y la polarización parezcan sorprendentemente frecuentes en línea, a menudo excediendo la exposición a contenido similar en el mundo real y todas las demás formas de medios.

¿Conoces esta pintura? “Esta no es una pipa”, o eso dice al menos, pero vemos claramente una pipa; sin embargo, no estamos viendo una pipa, es una representación solamente, es una imagen y no tiene la función de una pipa.
CONCLUSIÓN
Educa a tu algoritmo; otorga tus likes de forma discriminada y piensa bien en el contenido que consumes porque es lo que moldea tu percepción del mundo fuera de redes. Esas opiniones que compartimos en posts dudosos es lo que construye el mundo que nos rodea, de forma figurativa, por supuesto. No es solo “humor”, no es solo “para pasar el tiempo”, en realidad (jeje), si pasamos una buena parte de nuestro día en R.R.S.S. es evidente que nuestra percepción se moldeará con base en lo que vemos, ya sea que lo sepamos o no.
Pregúntate quién está moldeando tu percepción de la realidad, observa sin juicios y seamos consumidores y creadores responsables de contenido digital.
REFERENCIA
Claire E. Robertson, Kareena S. del Rosario, Jay J. Van Bavel, Inside the funhouse mirror factory: How social media distorts perceptions of norms, Current Opinion in Psychology, Volume 60, 2024, 101918, ISSN 2352-250X, https://doi.org/10.1016/j.copsyc.2024.101918
LN Daniel Álvarez García
Nutriólogo y entrenador especialista en culturismo natural
NASM-CPT