INTRODUCCIÓN

Esa taza de café inocente, tan frágil, tan delicada, tan aromática, pero no dejes que te engañe, que es el terror de los adipocitos y una pesadilla que amenaza su existencia, o bueno, al menos eso dicen algunos, qué se yo.

Hablando en serio (o intentando al menos), se ha propuesto que la cafeína encontrada en bebidas como el café o el té, o bien suplementos de esta misma, podría ser de ayuda para la regulación del apetito y, de forma indirecta, ayudarnos con el ya de por sí complejo proceso de la pérdida de grasa. Algunas personas reportan que el consumo de café en particular inhibe su apetito, y si este efecto fuera significativo, bien podría ser una estrategia interesante durante la restricción energética. Un estudio recientemente publicado puso a prueba esta posible acción de la cafeína en mujeres con sobrepeso y obesidad.


EL ESTUDIO

Se trata de un ensayo clínico aleatorizado cruzado en 3 sesiones: en la primera sesión se realizó una historia clínica, mediciones antropométricas y análisis de la composición corporal; en las sesiones 2 y 3 los participantes consumieron aleatoriamente 240 ml de café con 6 mg/cafeína/kg de peso o 240 ml de agua junto con un desayuno estandarizado. En ayunas y cada 30 minutos después del desayuno durante las siguientes 3 horas, se registraron las sensaciones de apetito y SSD (deseo sensorial específico) utilizando escalas visuales analógicas. Se tomaron muestras de sangre en ayunas, 30 y 180 minutos después del desayuno. La ingesta dietética se registró en el resto de los días de la intervención.

Participaron un total de 11 mujeres (de 20 a 40 años) con sobrepeso u obesidad que eran consumidoras habituales de desayuno y consumidoras moderados de café, definido como hasta 4 tazas al día.


HALLAZGOS

En la intervención con café se observó un mayor deseo de alimentos dulces, una mayor ingesta de fructosa durante el resto del día y niveles más elevados de triglicéridos que con la intervención con agua. No podría culpar a las participantes, sinceramente, ¿no se te antoja una dona con un café justo ahora? No mientras, yo sé que sí.

¿Y qué sucedió con los marcadores de apetito y saciedad? Para saberlo, se midieron colecistoquinina (una hormona que produce saciedad) y el apetito (hambre, saciedad y deseo de tipos específicos de alimentos). En este sentido, la condición de café no tuvo un efecto significativo sobre los niveles de colecistoquinina, el apetito, la ingesta calórica de 24 horas o los niveles de grelina, en comparación con la condición de agua.

¿Entonces el café no inhibe el apetito?

Bueno, al menos con este estudio no parece tener efecto significativo, pero quizás si observamos algunos otros estudios tengamos un panorama más completo. Se ha encontrado que algunos de los compuestos encontrados en el café podrían ayudar en la oxidación de la grasa e inhibir su acumulación. (Wang, 2024)

En otro estudio también se encontró que beber café en el desayuno resultó en una menor ingesta energética durante el día. (Gavrieli, 2013) Así que bueno, quizás es un área que merece mucho más estudio y podría ser el caso que en algunos sí tenga un efecto significativo ya sea para la quema de grasa per se, o para la inhibición del apetito.

Por ahora, ve por esa taza de café, travieso(a), la mereces por leer hasta aquí.



REFERENCIAS

Magaña-de la Vega, L., Martínez-López, E., Sanchez-Murguia, T., Madrigal-Juárez, A., Rodríguez-Reyes, S. C., Aguilar-Vega, I., & Torres-Castillo, N. (2024). Effect of coffee intake on appetite parameters in woman with overweight or obesity: A pilot crossover randomized trial. Endocrinologia, diabetes y nutricion71(6), 236–245. https://doi.org/10.1016/j.endien.2024.03.021

Wang, M., Guo, W., & Chen, J. F. (2024). Caffeine: a potential mechanism for anti-obesity. Purinergic signalling, 10.1007/s11302-024-10022-1. Advance online publication. https://doi.org/10.1007/s11302-024-10022-1

Gavrieli, A., Karfopoulou, E., Kardatou, E., Spyreli, E., Fragopoulou, E., Mantzoros, C. S., & Yannakoulia, M. (2013). Effect of different amounts of coffee on dietary intake and appetite of normal-weight and overweight/obese individuals. Obesity (Silver Spring, Md.)21(6), 1127–1132. https://doi.org/10.1002/oby.20190

LN Daniel Álvarez García

    Nutriólogo y entrenador especialista en culturismo natural
    NASM-CPT