INTRODUCCIÓN
Para Albert Camus, había un solo problema filosófico y este era el suicidio. De acuerdo con su filosofía, la esperanza era una forma de rebelión ante el absurdo. Darnos cuenta de lo absurdo de la vida no era para él el final del camino, era apenas el comienzo de la vida de un hombre rebelde.
El suicidio y la muerte prematura son fenómenos particularmente masculinos. De acuerdo con datos previos, la proporción de suicidios entre mujeres y hombres es de al menos 1:2 en sociedades occidentales, y hasta 1:6 en los Estados Unidos. ¿Cómo podemos explicarlo, y más aún, qué podemos hacer al respecto? Si hablamos de salud, es nuestra obligación también hablar de salud mental y otorgarle mayor visibilidad a fenómenos como este desde una perspectiva crítica y empática. Uno de los grandes desafíos es explicar esta brecha de género y la paradoja entre mayores tasas de depresión en mujeres, pero mayores tasas de suicidio en hombres.
EL ESTUDIO
Basándose en datos empíricos y explicaciones teóricas, la autora nos propone un modelo de género de vulnerabilidad masculina para explicar este complejo fenómeno.

¿Qué es el género?
Esta es una pregunta imperativa antes de continuar, ya que probablemente hemos hecho uso de ideas, nociones a medias y constructos sesgados para entender este término. El genero se refiere a los constructos sociales para hombres y mujeres que implican diversas normas sociales y expectativas culturales para ambos sexos. Funcionan como una especie de guion que nos define, evalúa y regula. El género es algo que hacemos constantemente, puesto que se construye y reproduce mediante nuestras interacciones sociales y no se trata de un concepto estático meramente impuesto.
Masculinidad tradicional como factor de riesgo
Para el público en general, el rol de género masculino representa poder, dominio, agresividad, coraje, independencia, eficiencia, racionalidad, control y éxito. Si observamos los medios que consumimos habitualmente, entre cine, música, ejemplos de éxito y, desde hace poco tiempo, influencers en redes sociales, es probable que veamos estas características, aunque no sean expresadas explícitamente. La identidad femenina, por otro lado, se define por la comunicación y relación social, mientras que la masculina a través del aislamiento y la competitividad. Buscar ayuda de acuerdo con el rol tradicional masculino es perder estatus, autonomía, e incluso identidad.
Renuencia a buscar ayuda
Se ha observado que el 75% de las personas que buscan ayuda son mujeres, mientras que el 75% que comete suicidio son hombres. Desde luego, querido(a) lector(a), la intención de esta entrada no es restar importancia a las problemáticas de las mujeres, es señalar la importancia de un fenómeno que, por su misma naturaleza, tiende a ser visto como de menor importancia o simplemente, irrelevante. Una frase que encontré en este artículo, “Las mujeres buscan ayuda – los hombres mueren” resonó mucho y creo que sintetiza de manera brutal este asunto.
¿Cómo puede verse la depresión disfrazada? Quizás con mayor agresividad, ataques de ira, bajo control de impulsos y uso y abuso de sustancias. No toda la depresión se ve igual, ni todos mostramos lo que internamente ocurre.
Comportamiento suicida
Cuando nos identificamos completamente con el rol masculino tradicional, buscar ayuda es perder el control y el poder. ¿La salida? Terminar con todo o por lo menos intentarlo. Incluso, lo cual es fascinante, sobrevivir a un intento de suicidio es percibido entre hombres como algo inapropiado. Por ejemplo, recuerdo muchas canciones de mis años de infancia y adolescencia que hablaban sobre la depresión e ideación suicida, pero no es hasta que personas como Chris Cornell, Chester Bennington, Layne Staley e incluso Kurt Cobain mueren, es que legitimamos aquello que venían expresando por años en su arte.
Individualismo posmoderno
¿Has visto el contenido motivacional en YouTube o los reels que se viralizan en Instagram o TikTok hablando de éxito? Presta atención, generalmente se trata de hombres que vencieron infinidad de obstáculos por ellos mismos y ahora son dueños de empresas multimillonarias y se dedican a dar consejos o escribir libros superfluos y redundantes. A esto le llamamos individualismo; colocar al individuo al centro de sistemas de valores, autonomía, independencia y convicciones. Aunque atractivo y vaya que rentable, es meramente un reflejo de la transición sociocultural que vivimos, no es “el orden natural de las cosas”.
¿Qué facetas del posmodernismo pueden incrementar la vulnerabilidad en hombres?
- Las mujeres en general se mantienen socialmente conectadas de mejor manera.
- Emociones negativas como la ansiedad, pesimismo, incertidumbre y tristeza pueden tener un mayor costo en hombres.
- Las expectativas del rol masculino tradicional se refuerzan con el individualismo posmoderno.
Todo esto integrado en el modelo que nos propone la autora de este importante artículo se ve así:

Como ves, es un fenómeno multifactorial, complejo y dinámico, en el cual intervienen factores emocionales, culturales, sociales e incluso económicos.
CONCLUSIÓN
La vulnerabilidad relativa de los hombres puede ser explicada, de acuerdo con la autora, por la reducción percibida en el rol social, que a su vez conducen a una posible exclusión social. Es posible que el temor del desempleo, el fracaso, la pérdida de control sean todos obstáculos que enfrenta un hombre en sociedades occidentales para buscar ayuda ante los problemas de salud mental que tarde o temprano, en menor o mayor medida, todos enfrentamos dentro de nuestra condición humana.
Recordando entonces a Camus, quizás la mejor respuesta a lo absurdo de la existencia no es la desesperanza, ni la pasividad, ni el suicidio, quizás sea la rebelión en la esperanza y el porvenir. Construir un mejor mañana desde la tranquilidad del día de hoy es una tarea que todos podemos emprender, querido(a) lector(a). Buscar ayuda no es perder el control, buscar ayuda es ganar confianza y ser vulnerables es ser fuertes para decidir tener esperanza.
REFERENCIA
Möller-Leimkühler A. M. (2003). The gender gap in suicide and premature death or: why are men so vulnerable?. European archives of psychiatry and clinical neuroscience, 253(1), 1–8. https://doi.org/10.1007/s00406-003-0397-6