INTRODUCCIÓN

En los últimos años hemos sido testigos del surgimiento de más y más investigación alrededor de las mujeres levantadoras de pesas. Esto es sumamente positivo ya que previamente esta era un área subrepresentada y con muchas lagunas; aunque no nos emocionemos, aún es más lo que desconocemos, pero, sin embargo, desde mi perspectiva vamos en la dirección correcta. Para los lectores habituales del blog esto no será sorpresa, pero las distintas fases del ciclo menstrual se han asociado con mayor incidencia de lesión, y esto es lo que esta nueva revisión sistemática pretende averiguar.

En concreto los investigadores buscaron evaluar el riesgo de lesión del ligamento cruzado anterior (ACL) en mujeres deportistas jóvenes. De acuerdo con reportes previos, las atletas femeninas tienen incluso 3,5 veces más probabilidades de sufrir una lesión en el ACL. ¿Esto tiene algo que ver con la fluctuación hormonal propia de las fases del ciclo menstrual (MC)?


EL ESTUDIO

En concreto, los investigadores tuvieron como objetivos:

1)        Examinar los efectos del MC sobre los indicadores de riesgo de lesión neuromuscular y biomecánica del ACL durante tareas dinámicas de alto impacto en mujeres eumenorreicas y con menstruación natural y

2)        Resaltar las limitaciones, consideraciones y futuras líneas de investigación para mejorar nuestra comprensión del efecto del MC sobre el riesgo de lesión del ACL.

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Un poco de contexto

Si bien ya hemos hablado previamente sobre las fases del ciclo menstrual y el rendimiento y hemos visto que estas no impactan per se, otro tema de mucho interés es si acaso el riesgo de lesión podría incrementarse debido a estas fluctuaciones hormonales. Algunas de las limitaciones de la investigación previa son las inconsistencias en la verificación del MC debido a la carencia de kits de ovulación, inclusión de usuarias de anticonceptivos hormonales, así como recordatorios y cuestionario sobre lesiones del ACL poco confiables. Por su parte, debido a que la neuroexcitación, la función neuromuscular y la laxitud ligamentosa y de la rodilla pueden fluctuar a lo largo del MC, así como las percepciones psicológicas y del esfuerzo percibido y la intensidad, es probable que las perturbaciones hormonales del MC afecten la activación neuromuscular y los patrones de coordinación durante tareas de alto impacto, comentan los investigadores como parte de su justificación para este análisis.


¿Qué hicieron los investigadores?

En total se incluyeron solamente 7 estudios utilizando los siguientes criterios de inclusión:

1)        Mujeres sin lesiones de 18 a 40 años,

2)        Fases del MC verificadas mediante análisis bioquímicos o kits de ovulación,

3)        Examinar indicadores indirectos de riesgo de lesión neuromuscular o biomecánica durante tareas dinámicas,

4)        Comparar al menos una medida de resultado en al menos dos fases del MC definidas.

En este caso los resultados se recopilaron mediante la identificación de hallazgos significativos con un valor p < 0,05 y no significativo p > 0,05. La hipótesis planteada fue que se observarían diferencias en los indicadores de riesgo de lesión neuromuscular y biomecánica entre las fases del MC en mujeres eumenorreicas y con menstruación natural. Una observación muy importante es que las características de las participantes se describieron de forma deficiente en todos los estudios y de hecho ninguno proporcionó información relacionada con deportes específicos, nivel de habilidad o historial de entrenamiento de fuerza. Finalmente, todos los estudios fueron calificados con una calidad metodológica baja debido principalmente a la incapacidad de confirmar las fases del MC.

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Antes de pasar a los hallazgos quiero que sepas que esta línea de investigación es muy limitada, y como nos presentan los investigadores en su evaluación metodológica de los estudios incluidos, y a pesar de ser una revisión sistemática, sus hallazgos por tanto se verán limitados de igual manera.


HALLAZGOS

Desafortunadamente, el principal hallazgo es que no tenemos evidencia concluyente para decir que las distintas fases del MC predisponen a las mujeres deportistas a mayor incidencia de lesión del ACL. Los siete estudios incluidos encontraron resultados mixtos mientras que cuatro de ellos no reportaron diferencias significativas entre las fases del MC y el riesgo de lesión neuromuscular o biomecánica. Sin embargo, dos estudios sí reportaron mayor predisposición a lesión en la fase lútea media en comparación con la fase folicular temprana y tardía. Respecto a la laxitud de la rodilla, el MC sí pareció influir en dos de los estudios incluidos.

Aunque estos resultados son poco reveladores per se, si nos muestran la necesidad imperativa de más y mejor investigación en mujeres atletas y más específicamente, levantadoras de pesas.


CONCLUSIONES

Sí, las mujeres están subrepresentadas en la literatura. Por fortuna esto está cambiando poco a poco y revisiones como estas nos ayudan a comprender las limitaciones actuales y las brechas en el conocimiento que presentamos.

Una observación que encuentro curiosa es que si este es el estatus de la investigación, incierto y limitado, por el lado de redes sociales pareciera que todo está resuelto y dicho y los influencers en turno tienen ya todas las respuestas que ni los propios investigadores disponen. En fin, si te ha gustado esta entrada no dudes en suscribirte y compartirlo, nos ayuda mucho.



REFERENCIA

Dos’Santos T, Stebbings GK, Morse C, Shashidharan M, Daniels KAJ, et al. (2023) Effects of the menstrual cycle phase on anterior cruciate ligament neuromuscular and biomechanical injury risk surrogates in eumenorrheic and naturally menstruating women: A systematic review. PLOS ONE 18(1): e0280800. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0280800

LN Daniel Álvarez García

    Nutriólogo y entrenador especialista en culturismo natural
    NASM-CPT