INTRODUCCIÓN
Entrenar duro es solo una parte de la historia, ya que sin la recuperación adecuada podríamos mermar nuestras anheladas adaptaciones; llámese fuerza, hipertrofia, o cualquiera de las otras que a nadie interesan en el deprimente mundo de los deportes de resistencia. Es que, siendo sinceros, ¿correr? ¿nadar? ¿andar en bicicleta? Dios mío, los motivos que alguien tendría para realizar tales actividades por disfrute realmente me eluden y, en ocasiones, me enferman del estómago. No obstante, y volviendo al punto central, para todos nosotros es vital asegurar la calidad de la recuperació
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