INTRODUCCIÓN
“A mi me funcionó”, “yo lo he visto”, “lo vi en Instagram”, “lo compartieron en un grupo de WhatsApp, ¿será?”, y así como estas, existen infinidad de justificaciones a la información que compartimos ya sea que realmente estemos convencidos del fenómeno en cuestión o tengamos nuestras dudas. Por otro lado, en aquella torre de marfil en donde habitan no solo los científicos, sino también los eruditos de las redes sociales, se encuentra la verdad a la cual nosotros simples mortales, no podemos acceder sin su consentimiento. Estas figuras casi celestiales tienen el rol de guardianes
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