INTRODUCCIÓN
El dolor no es un proceso exclusivamente biológico. Desafortunadamente, aún persiste en nuestros días la noción puramente biomédica de que la experiencia dolorosa se explica por daño tisular y/o estructural sin tomar en consideración la experiencia holística del ser humanos; esto es, nuestro entorno, nuestras emociones y pensamientos, nuestro estatus socioeconómico y muchos otros factores más que pueden modular qué tanto dolor y cómo lo experimenta un individuo.
Pienso, ¿luego existo?
Esta famosa frase de René Descartes es básicamente la base epistemológica del modelo biomédico de l
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