El abordaje convencional nos ha enseñado que las guías clínicas son valiosas, pero inherentemente limitadas. Al enfrentarnos a la realidad del consultorio o del gimnasio, descubrimos una verdad incómoda: el dolor no lee protocolos. Si bien las guías buscan simplificar la toma de decisiones basándose en patrones estadísticos, a menudo ignoran el contexto individual y carecen de evidencia robusta en intervenciones activas. Esto genera un conflicto constante entre la estandarización teórica y la necesidad real del paciente.
La Epidemiología del Contexto
Para entender esta discrepancia, primero deb
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