INTRODUCCIÓN
Mucho se habla de la interacción entre las fluctuaciones hormonales propias de las distintas fases del ciclo menstrual y cómo estas pueden afectar no solo el rendimiento agudo, también las adaptaciones al entrenamiento de fuerza en mujeres eumenorreicas. Es tanto así, que en los últimos años la práctica de sincronizar tanto la nutrición como el entrenamiento en función a las concentraciones teóricas de estradiol y progesterona, principalmente ha sido ampliamente difundida, y digo concentraciones teóricas porque no es una práctica común medir realmente los niveles séricas de estas
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