Las recomendaciones sobre volumen, nivel de esfuerzo, frecuencia y otras variables del entrenamiento para inducir hipertrofia provienen, en su mayoría, de estudios que miden directamente el cambio muscular utilizando herramientas de imagen. Las más comunes: el ultrasonido en modo B y la resonancia magnética (RM). Aunque ambas técnicas permiten evaluar cambios morfológicos, difieren notablemente en precisión, complejidad técnica, y, sobre todo, en lo que realmente están midiendo.
La RM permite cortes múltiples de alta resolución a lo largo del vientre muscular, cuantificando el área de sección
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